Los Borbones en pelotas

Gustavo Adolfo Bécquer es uno de esos escritores que merece la pena conocer en profundidad, no solo por sus poemas y leyendas sino también por esa obra oculta bajo el seudónimo colectivo Sem y agrandada por las acuarelas y grabados de su hermano Valeriano.

De su pluma salieron los textos que acompañaban a algunas de las obras eróticas, satíricas y críticas más audaces del siglo XIX.  No dejaron títere con cabeza en una colección de ochenta y nueve escenas sicalípticas, pintadas a acuarela y rematadas con breves textos sarcásticos, procaces y atrevidos hasta el extremo. Los grabados fueron apareciendo poco a poco en la revista satírica Gil Blas, entre 1865 y los primeros meses de la revolución de 1868 y en ellas, los hermanos Bécquer plasmaron las escenas más grotescas protagonizadas por Isabel II y todo el séquito de la corte de los milagros.

Entre falos, orgías y desnudos pornográficos, los Bécquer inmortalizaron a la reina fornicando con su amante, Marfori, al rey consorte, Francisco de Asís, conocido como Paco Natillas o Doña Paquita, porque según dicen los rumoristas de la época, la noche de bodas llevaba más encajes que la propia reina, al padre Claret, al primer ministro, Luis González Bravo, y a un sin fin de curas, novicias y personajes insignes de la época en actitudes poco favorecedoras e indecorosas.

Era el esplendor de la sátira política, de la inteligencia periodística que, encorsetada y perseguida, primero por la férrea censura de Fernando VII y después durante el reinado de Isabel II, explosionó gloriosa como la revolución de 1868.

Los textos, atribuidos a Gustavo Adolfo Bécquer y los grabados de su hermano Valeriano no se editaron hasta 1991,  bajo el título de Los Borbones en pelota, en un libro difícil de encontrar que hoy se encuentra en la Biblioteca Nacional.

Volviendo al presente, me doy cuenta de que han hecho falta más de treinta años de reinado borbónico en democracia y un escándalo de corrupción en la Casa Real, para que las cuentas de nuestra monarquía salgan a la luz pública y no han faltado voces críticas que se oponen a ese ejercicio de transparencia. Yo me pregunto: ¿qué pasaría hoy si, un día cualquiera, al pasar por un quiosco cualquiera, nos encontráramos sobre las páginas del papel couché o impresos sobre el papel prensa  a los Borbones en pelota?

Ángela Gutiérrez

Anuncios

Un pensamiento en “Los Borbones en pelotas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s