DISTANCIA

Habían superado escollos. Una relación entre dos hombres nunca es fácil y no lo había sido para ellos. Ahora estaban separados por cientos de kilómetros y los dos experimentaban las dificultades que la distancia ponía en medio. Uno y otro habían pasado largas horas de espera en el pequeño aeropuerto que les servía de puente de vez en cuando. Los dos habían conducido durante doce o catorce horas, con el cuerpo cansado y el ánimo abierto y entusiasta para encontrarse durante unos cuantos días. Habían tenido viajes de vuelta con los ojos llenos de lágrimas, el corazón desolado y una soledad y un vacío tan profundos como el centro de la tierra. Más que entrar en sus casas cálidas, familiares, hogareñas, su piel sentía el frío y el desarraigo que dejaba la ausencia del compañero.

Llevaban años conviviendo con la distancia. Estaban acostumbrados a superar viajes épicos, a realizar hazañas cotidianas para escuchar sus voces, a enviarse palabras amables y hermosas por los vericuetos virtuales, a abrazarse a través del hilo telefónico, a contarse el día a día mediante canciones y poemas.
Solo había un asunto que les preocupaba. Solo había una distancia que se les revelaba mayor que los cientos de kilómetros, más insuperable que las huelgas de controladores, la subida de la gasolina o la agenda vertiginosa de sus días. Era la distancia que se instalaba imperceptiblemente entre su cabeza y su corazón.

 Ángela Gutiérrez
Marzo 2011

Anuncios

Un pensamiento en “DISTANCIA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s