DE FUERA

Me gusta viajar. Para mi es uno de los ejercicios más saludables y placenteros. Cuando estoy de viaje mis sentidos se agudizan, se despiertan como felinos, se despliegan como antenas parabólicas. Paseo por las calles, las plazas, las orillas de la playa   y las riberas de los ríos poniendo atención en cada detalle.
Si estoy en una gran ciudad, vigilo atentamente los tejados, palpo cada graffiti, me detengo en los colores y en los olores. Construyo una agenda vertiginosa que me lleva al último rincón de un museo, a recogerme en el silencio de los ostentosos y pecadores templos. Me siento en las terrazas o asomada a grandes ventanales y escucho solapadas conversaciones de extraños que tejen en mi cabeza mil y una historias de oficinas y cines, de comercios y galerías de arte, de divorcios y vidas agitadas.
Si el viaje me ha llevado al campo, respiro el aire nítido, abro mis pulmones a los colores de los árboles, a los murmullos y voceríos de las aguas, al sonido fiero y pausado de los animales. Engordo con los sabores de los fogones y los aromas de las tahonas y me desespero con la lentitud, el silencio y la mansedumbre que a veces tanto envidio.
Cuando regreso a mi ciudad siempre deseo sentirme allí por primera vez, para mantener excitados mis sentidos, para que mi mirada sea siempre como la del que viene de fuera.
Ángela Gutiérrez
Febrero 2011
Anuncios

Un pensamiento en “DE FUERA

  1. A mí también me encanta viajar, para conocer otros lugares, y abro todos mis sentidos, creo que más de cinco en la experiencia viajera. Pero pienso que cuando viajas, de alguna manera también estás viajando a una diferente perspectiva del lugar en donde sueles vivir, donde te has criado o donde te has asentado, y todo esto por comparación. Si sueles vivir, como es mi caso, en Sevilla, entonces cuando vas a Londres y vives una temporada en Londres, conoces aún más Sevilla, por comparación, como decía. De esta manera, para mi, viajar no es viajar si a través de esta movilidad no conoces un poco más tu lugar de origen, si a través de tu viaje no te trasladas a otro punto de vista de del escenario en el que desarrollas tu existencia diaria. Y para ello, Ángela, hay que hacer lo que creo que tú haces: observar con más de cinco sentidos.Un saludo: Marga

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s